Esto no tiene paliativos, el Manchester City destrozó al Real Madrid. Los aplastó prácticamente en todo el partido y cuando la escuadra española pudo acercarse un poco al área, fue porque los de Pep Guardiola echaron el freno de mano, se tiraron unos metros para atrás y decidieron liquidarlo al contragolpe. No hubo capacidad de reacción del todavía campeón de Europa y dejó en claro que hay una serie de futbolistas que ya no están aptos para ser los muñecos principales del proyecto.

Carlo Ancelotti sabe que sus días pueden estar contados y su próximo destino sería Brasil. Un caramelo más que apetecible tomando en cuenta que lo ha ganado todo en su dilatada carrera como entrenador e intentar conquistar un mundial de fútbol sería la cereza en el pastel para uno de los más grandes en los banquillos. 25 títulos, 4 Champions League y estar entre los 10 técnicos más ganadores en la historia de este juego, te habla de la dimensión del señor italiano.

También es obvio que en el Madrid ya no lo pueden fiar todo a los de siempre. La columna vertebral de las cinco Champions ya es mayor y en estos partidos, ante rivales que presionan tanto, juegan a tan alta intensidad, velocidad y atesoran jugadores de buen pie, es muy difícil competir. Varios deberán de dar un paso al costado o entender que están para un rol secundario y los de savia nueva tomarán su rol.

Ya lo hemos visto esta temporada. Benzema, Kroos y Modric tanto en el día a día como en la cita grande, ya no ofrecen las prestaciones de sus tardes de gloria – normal por otra parte – y se deberán buscar otras piezas para volver a competir ante rivales tan bien construidos como el Manchester City. Es ahí donde se nota que Modric tiene 38 años, Kroos 33 y Benzema 35.

Del partido poco se puede añadir. Lo dije al principio. El City fue muy superior. Le pasó por encima al Madrid en el primer tiempo y ya en el segundo se puso a cuidar su ventaja y en dos zarpazos consumó la goleada. Nada le salió al Real Madrid – ni colectiva ni individualmente – y nunca pudo volver al partido. Concediendo mucho en defensa, con un centro del campo partido y arriba desconectado.

Tampoco se trata de que el madridismo esté furioso. Estos jugadores les han dado muchas alegrías y una época inolvidable en la era moderna de la Copa de Europa, ganando 5 en 9 años, e inclusive ya la del año pasado fue muy anómala por como fue el trámite de las eliminatorias, de que no contaban con la mejor estructura de equipo y que no tienen tampoco al mejor entrenador posible – en este punto de su vida deportiva (Ancelotti) – a pesar de que es un histórico del balompié.

Pero como dicen por ahí: cuando una vida se pierde, otra deberá de crecer. Pues es lo mismo con el Real Madrid. Volverá, y seguramente más fuerte, pero tiene que entender que debe dejar ir a aquellos futbolistas que le dieron todo, pero que ahora no están en ese nivel. Comenzar de nuevo, con un nuevo proyecto, otros jugadores y mirar hacia adelante. Descansa en paz Real Madrid, el Rey de Europa.