
Al Real Madrid le importa muy poco la Liga. O eso se deja ver en los partidos. Ahí tiene escasa tensión defensiva, nula capacidad para generar ocasiones de gol – a menos que Vinicius salga inspirado – y fuera de eso y de Benzema, hay pocos atajos elite al gol.
Si bien Asensio y especialmente Rodrygo han mejorado en este tramo de la temporada, no son capaces de imponerse en todos los contextos y se les termina notando las costuras cuando alguna pieza top no está.
Pero creo que el que va a subir a ese escalón para el próximo año es el brasileño, y ahí el Madrid ya contará con más herramientas individuales para imponerse con más constancia a sus rivales.
Tenemos que rendirnos a la evidencia: 11 puntos de distancia, tomando en cuenta las jornadas que quedan, son un factor para que el jugador salga con un grado de relajación mayor.
Sabe que poco se puede hacer para aspirar al título, no depende de sí mismo, y si el de enfrente no falla, nada puedo hacer para cambiar la situación. Por eso creo que ya a estas alturas pocos análisis se pueden hacer sobre el rendimiento colectivo del equipo.
Los culpables ya están claros y evidentemente para competir mejor en Liga algunas cosas cambiarán, desde los refuerzos.
Ha hecho una temporada muy mala en Liga, y por ello está como está, no hay más. Sin embargo, puede terminar la campaña de gran forma, con la posibilidad de aspirar a un nuevo doblete.
Está en la final de Copa del Rey – donde será favorito ante Osasuna – y tiene pendiente una eliminatoria en Champions en Semifinales contra el Manchester City.
El tema es que no hay medias tintas. O es algo histórico, o muy malo. Pero el Madrid está acostumbrado a moverse en estas tierras movedizas donde parece que el Oasis no lo terminará por encontrar.
En partidos de eliminación directa donde se juega un título es casi siempre imparable, tiene futbolistas de experiencia que en la máxima presión se crecen y a un técnico que sabe administrar a su equipo para las grandes noches coperas, ya sean nacionales o europeas.
Ese es el tema con el Madrid. Con el Barcelona, por el contrario, tiene más que ver con que no sabe cómo ganan, ni tampoco como pierden. Los diagnósticos de Xavi suelen ser muy malos y actúa en consecuencia. Poca autocrítica ha realizado esta temporada que hasta le ha echado la culpa a la madre naturaleza por seguir su curso normal.
El Barca es un equipo muy justo. Tiro a la basura 200 millones de dólares y tiene lo que tiene: un equipo mediocre que ya perdió varias veces de fea forma en Europa y en la Liga compite porque los rivales son malos, o se bajan los calzones con ellos y el Real Madrid le da puerta libre al título.
Concede muchas ocasiones, no controla los partidos, tampoco tiene buen recambio arriba para cuando Lewandoski no esté en su mejor momento, necesita casi siempre de una buena versión de su portero y ha estado jugando al unocerismo toda la temporada para salvar partidos y puntos.
Se han olvidado del estilo que tanto pregonan y ahora solo les importa lo que tanto han criticado: el resultado.
Pero son esclavos de sus palabras y así se ven, como hipocráticas. Juegan a la contra, regalan la pelota, se mete contra su portería y en varias oportunidades terminan pidiendo la hora.
El Barcelona ganará la Liga. Ha tenido pocos descalabros y el Madrid tampoco los ha sabido aprovechar. Solo han recibido 11 goles en 30 partidos y es imposible que con lo que queda, esto se le vaya de las manos.
Pero tienen un futuro muy negro. Ya no tendrán de donde sacar para salir a fichar, con lo que está saliendo tienes casi perdido el tema de la compra de árbitros, la UEFA podría castigarlos y dejarlos fuera de Champions y una deuda terrible que no han comenzado a pagar.
Pero ellos – demostrando que son un experimento social- se amparan en que Vinicius provoca, que lo de Negreira es falso, que la agresión de Valverde, que la derrota totalmente sin importancia del Madrid vs Girona y tal. En fin, viven en un manicomio llamando Cataluña.
Tanto rollo para una misera Liga, con la posibilidad de que tu máximo rival gane un doblete, y con una segunda Champions consecutiva, por segunda ocasión seguida en la época moderna de la Copa de Europa. Con este panorama, yo… me pegaría un tiro. Gracias y que Dios los bendiga.
