Los Pumas son un equipo en demolición. No tienen ni idea que rayos hacer con el club a nivel deportivo y por ende en el tema dirigencia ejecutan cualquier decisión solamente por salir del apuro. Hay muchas incongruencias, inconsistencias y contradicciones en esa toma de decisiones.


Porque primero contratan a Rafael Puente Jr por 6 meses, con un contrato barato y teniendo que gestionar lo que ya había, dándole poco margen para la elección de futbolistas, para después ir a buscar a Antonio Mohamed que si algo tiene es prestigio y por ende exigirá un sueldo alto y, a jugadores de su agrado para construir su proyecto.


Tomando en cuenta esta elección, bajo las condicionantes en las que llegó Puente, se pueden entender. Al final del día – con todo el respeto – Rafa del Río es un don nadie como entrenador que muy poco ha demostrado en el futbol mexicano, porque no cuenta con un éxito acreditado en la primera división, y sólo es considerado porque papi está en televisión y es una figura de respeto en los medios, por ende, es justo que trague con lo que Pumas decida que trague.


Esta oportunidad le cayó del cielo, estando ya bastante tiempo inactivo – a excepción de cuando fue segundo de Ferretti en Juárez – y en su última experiencia como primer entrenador, había hecho el ridículo con el Atlas. En ese sentido hubo una cierta línea continuista con Andrés Lillini; por el perfil de técnico, porque cobró barato también en su momento y tuvo que gestionar desde la penuria a un equipo con el que increíblemente consiguió logros. Sino de títulos, si desde una buena capacidad de competir en partidos grandes de Liguilla.


El problema viene cuando das esos bandazos de un entrenador a otro. En Pumas no saben qué tipo de equipo tienen, que es lo que quieren lograr con él y que es lo que buscan en un entrenador. Si competir por títulos, que debute a jóvenes o que simplemente cumpla con hacer una cierta cantidad de puntos para no pagar la multa.


Si tu buscas al ‘Turco’ es por dos razones muy sencillas: que vas a hacer una inversión importante para armarle un buen plantel y que compita de tú a tú con los poderosos, y en un lapso de un año, lograr algún trofeo. No hay otra. Porque tampoco ha durado tanto en los equipos como para decir que dejó alguna herencia. Lo cual tampoco debería de importarle. Los entrenadores van a ganar para mantener su trabajo y punto.


Pero insisto, hay una incongruencia muy grande entre una cosa y la otra. No hay continuidad, no hay lógica ni mucho menos sentido común en los Pumas. Mohamed es un ganador. Los resultados están a la vista. Ha demostrado que sabe ganar en este formato de competencia y lo ha hecho con 3 diferentes equipos, con distintas plantillas, diversas exigencias y diferentes momentos futbolísticos. Es un buen técnico.


El problema viene que poco se amolda con lo que esperarían los Pumas de un entrenador: que cobre poco, debute jóvenes para mantener contenta a la afición y tenga poco exigencias en el tema de los fichajes. Por eso, no le veo futuro a esta elección en particular. Pero son los Pumas, no te los pueden contar, los tienes que vivir.


Dato del Día: Antonio Mohamed ha dirigido a 6 equipos diferentes en la Liga MX, teniendo un total de 304 partidos dirigidos, en donde ha logrado sacar 134 victorias, 87 empates y 83 derrotas, contando con el 45% de victorias obteniendo 3 títulos de liga con el Club América, Xolos de Tijuana y los Rayados de Monterrey.