La acusación que ha hecho el Real Madrid está totalmente argumentada en un hecho irrefutable: que su máximo rival deportivo, el Barcelona, ha jugado con las cartas marcadas durante los últimos 20 años, en donde su directiva, de forma continuada y con diferentes presidentes, le han mantenido y, hasta aumentado el sueldo, al vicepresidente del CTA, Enríquez Negreira para obviamente recibir favores arbitrales. Es una organización criminal, corrupta y tramposa, que ha ensuciado la imagen del fútbol por dos décadas.


Por eso una cadena tan prestigiosa como ESPN Deportes no puede salir a decir, con algunos de sus panelistas a la cabeza, que no podemos perderle el beneficio de la duda y no creer en teorías de la conspiración contra el Barcelona, porque el fuera de juego de Marco Asensio fue claro y contundente. Cuando no lo fue. Cuando es por una cuestión de perspectiva. Cuando Oscar Lago, socio de Jaume Roures, avalista del Barcelona, es el que elige el frame que va a ver el árbitro de campo al VAR.


Por eso, no puede salir primero Barak Fever, a decirme, que el Real Madrid no tiene derecho a acusar al Barcelona y a los árbitros de prevaricadores. Básicamente porque al Madrid no le han encontrado el ADN en la escena del crimen. No vale el mísero argumento de que ellos roban cuando no hay pruebas tan contundentes como con los culés. Es reírte de la inteligencia de las personas, de tus seguidores, mentirles a tus televidentes.


Es una vergüenza que Alex Pareja, te salga con la patraña de que no valen las teorías de la conspiración. Cuando el Barcelona ha perdido todo el prestigio, la presunción de inocencia y ha tenido un sistema clientelar a favor, para sacar provecho en la cancha de una manera totalmente delictiva. Como cuando Roures les ayudó con la última palanca para que siguieran viviendo por encima de sus posibilidades y gastarse 300 millones en verano para realizar fichajes a pesar de tener una deuda faraónica a sus espaldas e inscribir jugadores de forma antirreglamentaria.


Por eso me parece una falta de respeto que sigan con la misma cantaleta de purismo e idealismo, en hacernos creer que todo es limpio, puro y que esto viene de tres frikis que trabajan en Real Madrid TV. Cuando están las pruebas de la fiscalía, el saldo arbitral, el pago de 7 millones durante 20 años al vicepresidente de los árbitros, que ya se sabe que él tenía mano directa con el ascenso y descenso de los árbitros y que, hasta su hijo, recogía a los colegiados a sus hoteles previo a los encuentros más importantes del club blaugrana.


Por eso estos personajes no me pueden salir otra vez con esta cantaleta. Toda la vida nos han dicho que el Real Madrid es lo que el Barcelona ha sido toda su historia, muy a su pesar: corruptos, tramposos, criminales y una desgracia para la sociedad y el deporte. Porque han estado bajo un sistema de protección absolutamente surrealista, llegando inclusive al punto de que en el 2017 ya sabían con mucho tiempo de antelación, quién sería el árbitro que pitaría la final de Copa del Rey ante el Alavés.


Y como dice Barak que los árbitros cargan con mucha presión, mentira. Ellos son los primeros que se dieron cuenta cómo funcionaba este sistema y han sido los primeros en trabajar a beneficio de obra. Los primeros a los que no les tenía que temblar el pulso. Los primeros que entendieron que Enríquez Negreira tenía en su mano, la posibilidad de desaparecer sus carreras. Nada más hay que ver el patrón de designaciones arbitrales, curiosamente, cuando un error beneficiaba al Barcelona, les daban a pitar los mejores partidos – finales de Copa, Supercopa, Clásicos, Derbis – y si beneficiaba al Madrid ese mismo error, los descendían de categoría, los mandaban a la nevera o les truncaron la carrera.


El mejor ejemplo es el encargado del proyecto VAR en España. Clos Gómez, alguien que hincho a dirigir los mejores partidos en España, pero que nada más salir a Europa, la UEFA lo consideraba un árbitro de tercera categoría, donde nunca le otorgaron grandes partidos. Por eso el Real Madrid apunta a donde tiene que hacerlo. Señalando a los corruptos, que han comido y medrado de un sistema podrido y manchado.


En definitiva, ESPN no deja de sorprenderme. Todo lo que dejaron los anglosajones de calidad, de periodismo, respeto por la audiencia y sobre todo coherencia, en la versión en español lo han destrozado todo con el discurso pro Barcelona y Lionel Messi, mirando por muchos años hacia otro lado y ahora que el relato se ha caído, no les queda más que sacar excusas absurdas para seguir defendiendo lo indefendible. Una pena, para lo que han quedado.


Por cierto, y un acto a beneficio de la obra, el portal Futbolgate.com, hizo un documental espectacular hablando de este tema, gracias, y que Dios los bendiga.


https://www.youtube.com/watch?v=hl7N9Ndg9aM