
El PSG murió en la Champions League prácticamente de la nada. Demostrando que es un club sin ningún tipo de grandeza, que ya tampoco domina con puño de hierro las competiciones locales en Francia y que, a pesar de tener en ataque a estrellas del juego, no le da para alcanzar el objetivo de Europa.
El partido del PSG fue lamentable. Si bien en la primera parte tuvo cierto dominio con la pelota, una que otra aproximación en la contra y en donde el Bayern estuvo bastante a raya, tampoco fue una cosa de locos en donde no dejaron la sensación de que merecieron ir ganando.
Es más, el Bayern, en un par de arrancones, provocó más peligro sobre la portería de Donnaruma que viceversa a pesar de tener tanto la pelota. Pero por lo menos compitieron, lo intentaron y estuvieron ahí como profesionales.
Sin embargo, lo de la segunda parte fue indigno y poco profesional. El PSG es, fue y ha sido todo lo que un club serio no debe de ser, o por lo menos que quiere aspirar a estar entre la clase alta del fútbol europeo: no controla los partidos, le generan muchas ocasiones y todo queda supeditado a una inspiración de los de arriba para sacar adelante los partidos.
Si bien en la Liga Francesa les da para ir tirando por que la diferencia es sideral con sus competidores – por talento de plantilla, capacidad de inversión, se pueden saltar el Fair Play Financiero – en la Champions no pueden estar entre los chicos grandes. Y eso se ha visto cotejado año a año en las eliminatorias. Y en el segundo lapso quedó eso en evidencia. Al final, si el Bayern tiene un 9 decente – y no Choupomoting – seguramente y hasta hubiera salido goleado del Alianz Arena.
Evidentemente el PSG es un club disfuncional. Lleva mucho tiempo tomando decisiones disfuncionales y cada vez ha perpetuado de mala manera un pésimo proyecto deportivo. Si bien ha podido tener en su delantera a 3 de los 5 mejores atacantes del mundo, es evidente que es un equipo mal construido, desequilibrado y que en otras zonas del campo flaquea porque obviamente, hay que sacar fondos para pagar el sueldo de los de adelante.
Cuando el partido apremiaba no había un plan B, no existieron los recursos del banquillo para que te dieran algo más de energía y creatividad, ni tampoco soluciones o innovaciones tácticas del entrenador porque toda la responsabilidad ofensiva recae en Messi, Mbappe y Neymar (que no estuvo ante el Bayern), a intentar salvar la temporada. Y si ellos con alguna jugada aislada no te ganan el encuentro, no hay fútbol colectivo que te lo saque adelante.
Y aquí entramos en otro debate. Lo de Messi es sangrante en la Champions League. Por sí solo no es capaz en un duelo grande de poder hacerse pesar y necesita de un ecosistema perfecto para que le salgan las cosas. Son ya 9 años fracasando en la Copa de Europa y siendo siempre el futbolista señalado. Porque no pide la pelota, agacha la cabeza y no hace nada diferente para ayudar a su equipo.
Y lo de Mbappe, también es como para que el Real Madrid se replantee si vale la pena gastar 300 millones de euros en un jugador que poco y nada ha hecho en noches grandes de la competición más importante del mundo, en cuanto al fútbol se refiere.
Y, además, siendo ya jugador libre, los rechazó olímpicamente y decidió renovar con el PSG por 3 años más.
El PSG es lo que es: un club disfuncional, que toma decisiones disfuncionales y en función de eso le va como le va; Muy mal en Europa, ya no tan dominante en competiciones nacionales – en las copas, sobre todo – y con una cuadrilla de jugadores que en algunos casos no dan él nivel y otros, que se piensan que mandan más que el entrenador y entre sus egos arman guerras internas completamente incompatibles con cualquier convivencia sana en un grupo de trabajo.
En fin, fracaso rotundo del PSG. Yo siempre digo que estos cataríes tendrán dinero, pero no son tontos, comienzo a dudar bastante de esto.
