
El empate del Club América contra Santos Laguna dejó cosas buenas y malas. Primero, lo bueno. Esto fue la capacidad del equipo para reponerse de un marcador en contra de dos goles, venir de atrás, empatar y terminar con la sensación de que lo pudo ganar sobre el final. Más considerando que los laguneros se quedaron con un hombre menos y jugaron metidos contra su portería el resto del cotejo. Las Águilas tuvieron algunas ocasiones de gol, pero Acevedo estuvo en plan grande para salvar a su escuadra.
Lo malo de esto es que el América ya ha dejado escapar muchos puntos y solamente ha podido producir siete de las 15 unidades que se han disputado hasta el momento. El juego del sábado fue muy divertido y entretenido. Abierto, con oportunidades claras de gol, de ida y de vuelta, mucho ritmo y con los porteros – sobre todo Acevedo – siendo los protagonistas del juego en el TSM.
Sin embargo, seguramente esto para el aficionado neutral es espectacular. Pagas una entrada para ver un espectáculo de entretenimiento y si te encuentras con esta clase de partidos, vas a salir contento y satisfecho por lo que ofrecieron los dos. Más cuando no te importa un comino meterte en cosas más técnicas del juego y además no eres fan de ninguno de los clubes involucrados en el duelo.
Pero evidentemente esto para el América no es buena señal. A pesar de que en ataque genera, habilita a sus delanteros, finalizada jugadas y tiene variedad para ofender al rival, al final del día es un equipo que no es contundente en las áreas, no controla los partidos, lo mucho o poco que le llegan a generar va para adentro y tiene a una serie de jugadores que le terminaron costando encuentros, o por lo bajito, se los complica y ya remas contra corriente.
Por otra parte, tenemos que Las Águilas no han sabido aprovechar el calendario benevolente en este inicio de Clausura 2023. Sobre todo, porque la mayoría han sido en el Azteca frente a rivales sumamente ganables y que en el campeonato no se espera que dichos equipos tengan un largo recorrido.
Empatar con Querétaro y Puebla, dejando la impresión de que te pudieron sacar las unidades en tu casa, no es para nada buena señal. Y contra Mazatlán, al que, si le ganaste de forma contundente, es último de la tabla, ya cambió de entrenador y no ha sacado un solo punto en el torneo. Sin dejar de mencionar que la primera media hora se te complicó mucho y al final lo terminas liquidando en 8 minutos.
E insisto, quitando estos encuentros ante Toluca y Santos como visitantes, los demás cotejos eran ganables y para tener más puntos de los que atesoran en la competición un América que en términos generales ha merecido ganar la mayoría de los partidos, pero no ha jugado bien. Porque no es equilibrado. Genera mucho en ataque, pero atrás en una verbena.
Aquí hay que mencionar que la plantilla está mal confeccionada de medio campo hacia atrás. El tema de la portería después de cinco partidos ya comienza a ser una cuestión de debate. Óscar Jiménez ha dejado mucho que desear en su nueva faceta de ser el que tome el lugar de Guillermo Ochoa y no ha convencido. Sin ir más lejos, colaboró de forma clamorosa en el segundo gol de Santos – va a su poste, no era un tiro tan potente y la alcanzó a tocar – y aunque ha realizado buenas atajadas en el inicio del torneo, no es suficiente para los estándares de un guardameta azulcrema. No me extrañaría que se pruebe a Luis Malagón a ver como lo hace y que la afición comience a pedirlo en las quinielas del once titular.
A su vez, el no tener un lateral derecho competente y un central anticompetitivo como Sebastián Cáceres, es un problema porque como dije antes, te complican en demasía en los partidos. Pero el uruguayo juega porque Lara tiene que pasar a ser lateral derecho, porque Miguel Layún es peor todavía que el charrúa.
El ‘Tano’ Ortiz no confía en él y por eso el canterano aparece en zona. Israel Reyes se va adaptando al equipo. Al estilo de juego, donde se tiene que parar en la cancha y entender que tiene que defender en muchas ocasiones a 40 metros de su portería. Algo que no hacía mucho en Puebla. Dónde estaba mucho más arropado por el sistema de tres centrales y que La Franja era un equipo más corto que aprovechaba pelotas largas y contragolpes.
Pero lo de Cáceres si es para tomar en cuenta. Todos los torneos el zaguero uruguayo comete 4 o 5 cagadas tremendas que te hacen perder partidos en donde te hacen pensar si tiene nivel para estar en Coapa y hasta si es un jugador de nivel profesional. Pero dentro de la cuadrilla de defensores centrales que tienen Las Águilas, es el más complementario por características a Néstor Araujo.
Sé que esto ya lo he dicho muchas veces, pero no se nos puede olvidar. Arriba – que seguramente es la parte mejor construida del equipo – sigue teniendo a una serie de bultos que no aportan nada y están ahí cobrando hasta que se les acaben sus contratos. Pero Ortiz los tiene que gestionar porque es lo que le ordena su jefe.
Hablo de Federico Viñas, Roger Martínez (que sí, metió gol, precedido de una falta que no es, y si no se equivoca la barrera no es gol), un Leo Suárez del que parece no cree mucho en él tampoco y hasta prefirió jugársela con el canterano Esteban Lozano antes que con Viñas o Suárez en el partido. Por algo será.
El América no ha perdido en lo que va del torneo. Cuatro empates y una victoria colocan a este equipo con siete puntos y en el octavo puesto de la Liga MX, firmando un inicio de campaña absolutamente mediocre, tomando en cuenta a los rivales, que la mayoría han sido en casa y que la sensación es que también los pudo perder.
Insisto siempre en esta situación, esto es muy largo, quedan todavía muchos partidos, esto se decide en la Liguilla, ganar 6 partidos en 20 días, pero el Ave tiene que reaccionar porque si no se le puede complicar la clasificación a la Liguilla. Por cierto, a ver como gestionan la lesión de Zendejas, venía siendo el mejor de Las Águilas. Adiós.
