Sí, claro que puede. Pero tienen que presentarse una serie de circunstancias que le vayan allanando el camino para ello. Primero hay que decir que la diferencia de cinco puntos que existe en este momento es remontable. Ya en otras temporadas se han visto diferencias más amplias que estuvieron a punto de remontarse o se remontaron sin ir más lejos entre Real Madrid y Barcelona. Segundo, falta toda la segunda vuelta del campeonato.

Quedan muchos puntos en disputa y por ello las dinámicas son cambiantes, y tres, realmente ninguno de los dos equipos se ha mostrado lo suficientemente fiable como para asegurar en que ya no van a perder ninguno de sus encuentros o que no tendrán algún tropiezo.

Y aunque el Barcelona no los ha tenido, en algún punto caerán porque hemos visto muchos partidos de 0-1 que terminan pidiendo la hora, con Ter Stegen siendo su figura y los culés metidos en su campo esperando un contragolpe. Por su parte el Madrid ya ha perdido puntos, ha tenido lesiones y su peor cara futbolística la ha mostrado en una fase donde no se disputan los trofeos.

Además, el calendario para Madrid y Barcelona es sumamente apretado. Hay muchos partidos por delante a disputarse y con tan poco margen de descanso, preparación y tomando en cuenta la exigencia de esos duelos, alguno va a dejar ir unidades. Sobre todo porque puede haber lesiones, bajas de juego y mala suerte en algún cotejo donde no saliste en tu día y no fuiste capaz de sacar el resultado para delante.

Lo que tiene que hacer el equipo de Carlo Ancelotti ahora es meterle una fuerte presión a los de Xavi. Que sientan el miedo en el cuerpo y que ellos tampoco se pueden relajar en ningún instante de la temporada. Esto significa ya no perder puntos en Liga – o por lo menos hacer una gran racha – ganarles el clásico de vuelta en el Camp Nou, eliminarlos de la Copa del Rey y ver cómo les va con el Manchester United en la Europa League.

Claro, el cuarto punto no depende de ti. Pero es probable que caigan eliminados sobre todo porque los de Ten Hag juegan a otro ritmo, han sacado resultados importantes estos últimos meses, y sobre todo tienen una columna vertebral muy destacable y definida que está a un nivel altísimo. Tanto que inclusive lo más seguro, es que acaben en Champions League la campaña siguiente.

Creo sinceramente que la victoria frente al Valencia fue un buen inicio para el Real Madrid. Ese 2-0 en el Bernabéu donde generaste, marcaste los goles necesarios y prácticamente no sufriste en defensa, son buenos signos vitales de un equipo que parecía que con la tormenta perfecta ya comentada anteriormente, se podía ir despidiendo del campeonato nacional de Liga.

Al final, el Madrid mostró virtudes que son totalmente compatibles con seguir vivos en todos los frentes; han mejorado mucho atrás – no por nada llevan tres juegos seguidos sin recibir gol (4 de los 5 últimos ha dejado el arco en cero) – ha ido recuperado a jugadores lesionados para la causa, y futbolistas defenestrados y que parecía no valía te están aportando piernas, oxígeno y bien fútbol en tu desempeño. Aquí el mejor ejemplo son Dani Ceballos y Marco Asensio que con su golazo, te abrió el camino y te hizo todo más fácil.

Al final el Valencia es lo que es actualmente – en zona de descenso, con Gattuso ya cesado y el partido fue en el Bernabéu – pero era necesario sacarlo adelante para no alejarse del Barcelona y que la sensación fuera de que desde febrero ya no había Liga.

Obviamente todavía hay Liga para el Madrid. Conocemos su historia, su ADN y que es un equipo que nunca se rinde y precisamente si tiene que tirar de épica y milagros es la escuadra de Chamartín especialista en esos menesteres. Pero no tiene que bajar la guardia, mantener la regularidad y ganar partidos de fútbol.

Como sea, da igual el cómo porque tampoco está para tirar cohetes hacia arriba. Hay liga, falta mucho y no se puede dar por muerto al Madrid. Lo que han hecho después han pagado las consecuencias. Nomás digo.