4e986ce5f03083f4efb331aafde998cbOpresión, modernización, liberación. Metrópolis retrata la lucha existente entre dos clases sociales contrarias – misma que ha existido prácticamente durante toda la historia de la humanidad- y que deja ver muy claramente, la injusticia que el mismo hombre se ha impuesto a lo largo de su existencia, provocando la indiferencia y la insensibilidad, al grado de generar una división muy marcada entre entes de la misma especie, más allá de su estatus económico, afirmando que la modernización no podría existir, sin un conjunto de personas, que estuvieran esclavizando a otras con el fin de buscar un beneficio para un grupo reducido, que cuenta con el poder.

En otras palabras, simplifica los complejos existenciales entre esas dos clases. La primera, es la clase obrera, trabajadora, que integran el sitio del subterráneo, que básicamente se define como lo no “grato”.  Esa parte de la ciudadanía convive con la basura, con los pozos, con el cansancio, el sufrimiento y la preocupación de tener que aceptar que son utilizados como maquinas, herramientas y objetos de trabajo, que al descomponerse, podrían ser fácilmente sustituidos por otros, y nadie notaria su ausencia. Por otro esta la contraparte, los poderosos, sabios e intelectuales, que tienen grandes jardines, comodidades y facilidades en todo sentido para sus hijos.

La obra enmarca una generalidad que era desnudada hace ya más de 80 años, y que si lo trasladamos al día de hoy, la idea plasmada no esta tan alejada de la realidad, ya que vivimos en una sociedad de contrastes; edificios gigantescos, sitios subterráneos, hambre y derroche, finura y andrajos, donde las diferencias y las desigualdades son amplias, los pobres son más marginados y limitados en su vida, mientras los ricos, poderosos y pudientes tienen más lujos, llegando a niveles insospechados.

La opresión y la liberación son temas recurrentes y que engloban la esencia de la película, trata temas universales, la esencia del ser, el ser cruel y al mismo tiempo querer escapar de esa crueldad, el oprimido frente al opresor, la bondad y maldad, maldad y bondad, ideas contrarias que se necesitan, se reconocen, se encuentran, se enfrentan y finalmente se aceptan como parte de la convivencia, dos hermanos parecidos en aspecto, pero muy distintos en su actuar y forma de ser.

Se tocan creencias clásicas, mitos, héroes, el dios o diosa que les permite a los marginados, tener un cierto sentido de esperanza hacia su precaria situación y que pueden salir de ella. Es el símbolo que siguen las mayorías, en la película su nombre es María, una mujer,  que mediante la frase: “El mediador entre el cerebro y las manos ha de ser el corazón”, da a entender que buscar la salida del camino de la opresión mediante la lucha, siempre será un acto noble al desear el bien colectivo, pero también es una forma, muy conocida en las sociedades hispanohablantes, de aceptar y conformarse con la situación de escases que se tiene y que siempre se puede estar peor.

Pero ese símbolo místico que es venerado, amado y aceptado por su grupo de seguidores, es corrompido, destruido y utilizado por aquellos que quieren evitar cualquier tipo de confrontación que les signifique la perdida de si estilo de vida, y al mismo tiempo el poder conseguir la destrucción de un sentimiento tan bipolar como lo es la esperanza y la ilusión, en un grupo de personas que se siente pesados y cansados por su situación.

De esa forma, ese símbolo, en este caso María, se vuelve ahora el objeto de guerra entre las dos clases, los poderosos buscan mantenerla porque significa la vista hacia el vicio y el exceso, y los oprimidos, porque representa su líder de salvación. Por lo tanto en esta guerra ambas partes se pelean, sacando la peor parte de cada una de ellas.

Metrópolis es un clásico mundial del cine porque toca temas universales, clásicos de la historia humana y que toda sociedad, en algún momento ha tenido, vivido y experimentado, tales como la barbarie, la opresión, esclavitud, el hambre de lucha por la liberación, la destrucción del símbolo y la batalla entre dos clases sociales opuestas.

Es una película maravillosa porque tiene características de la universalidad humana, que le permiten seguir vigente y trascender en el tiempo, muestra las diferencias humanas en su máxima expresión, el sufrimiento y el gozo, así como la  desvirtualización de los símbolos y de cómo son corrompidos para volverlos como simples objetos de moda, del momento, un producto pasable, pero que ya no vuelve al camino de la trascendencia.

Sinopsis

Año 2026 en el futuro. Metrópolis la ciudad de la modernización, está separada por dos clases sociales, los pobres que viven debajo en la vía subterránea, condenados a vivir en condiciones precarias, y los ricos, grandes magnates con amplios jardines y comodidades. Un día, Freder, hijo de John Fredersen, se da cuenta de las complicadas situaciones por las cuales atraviesan los obreros trabajadores que viven debajo de la tierra, tras enamorarse de María, el símbolo de la esperanza y predicando el amor y buenos sentimientos entre la clase obrera, John es avisado que la clase trabajadora puede rebelarse en su contra y buscara evitarlo, por su parte Freder tratará de ayudar a los obreros, buscando con ello, conseguir el amor de María.»

-Contribución de José David García.